El 19 de marzo de 1985, en el barrio de San Nicolás de Florencio Varela, se colocaba la piedra fundamental que daría origen a la Casa del Niño, en el año del centenario del Padre José Kentenich, por lo cual lleva su nombre.

Con el apoyo del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, de a poco, con mucho esfuerzo y con la generosidad incondicional de mucha gente, se construyó esta casita, sin fines de lucro, que en este momento les da la oportunidad a 340 chiquitos entre 3 y 13 años de ayudarlos a crecer dignamente, enseñándoles, conteniéndolos, instruyéndolos, dándoles una segura comida diaria.

La Casa se fue agrandando. Hemos llegado a cumplir 25 años remodelándola, dentro de las posibilidades, para que los chicos puedan pasar el tiempo más confortable, gracias a la ayuda de la gente.

También contamos con la bendición de Nuestra Mater. Este año pudimos construir con materiales donados, una ermita para que proteja y ayude a todos los que habitan y colaboran con la Casa.

Así se fue agrandando nuestra casa con el lema
"un niño en la Casa es un niño menos en la calle."

"Queremos que esta Casa sea un hogar con las puertas abiertas, un hogar que reciba a todos, en especial a los chicos más necesitados.

Queremos enseñarles a que encuentren su camino en la vida.

Queremos que, junto a nosotros, los niños crezcan con las manos abiertas hacia los demás."